VIGO !

Hubo un tiempo en el que mi vocación parecía deambular en la penumbra.

Caminaba a tientas, marcado por la frustración de haber estado bajo la sombra de maestros que,tristemente, nunca supieron lo que significaba enseñar. Ni yendo a la «Correa» muy «Difunta» lograrán un poco de agua porque nada tiene de «CLARA» y sí todo turbio por miserables cuotas de poder que verdaderos conocedores de la verdad y la ética SE PLANTARON sin importar las consecuencias. Luego los tibios que nunca tiraron ni por allá ni por acá.

Frezaron un Volcán imposible de apagar pero sin embargo con una cruda realidad de que no se posee la misma fuerza o entusiasmo sin COLUMNA PERFECTA y dolores constantes… Había que diplomarse y ayudar a otros. Y así es y continuará. A diplomarse y poner en práctica.

A esa oscuridad se le sumó el golpe más duro, la herida insondable de perder a un padre. En medio de ese naufragio emocional, tomé una decisión difícil: viajar sin mapa hacia lo desconocido. Pero no fui solo; a mi lado iba mi mejor cómplice,el refugio de siempre, mi madre.

Y entonces, apareció Vigo.

Les juro que creí que era un pueblito perdido y cuando llegué NO ENTENDÍA NADA DE NADA.

Llegar a esa ría fue como abrir una puerta a un mundo que mi alma ya conocía. El olor a salitre, el verde incansable de Galicia, la bruma que abraza las Islas Cíes a lo lejos… Vigo no me recibió como a un forastero. Tuve tantos déjà vu recorriendo sus calles y pasillos que aún hoy me cuesta entenderlos.

¿Es acaso la mente que, en su afán de protegernos, se adelanta al tiempo? ¿O será que realmente existe un mundo paralelo donde, en alguna otra vida, yo ya había caminado por ahí, inmensamente feliz?

Dejaría todo lo que tengo por acortar el océano que me separa de las personas que habitan allí. Ellos me devolvieron la honra.Una honra que, con un dolor que me atraviesa el pecho, veo como en mi propio país se desvanece.

Mi patria, maltratada, pisoteada y robada hasta el exterminio NO ARRANCA DEL TODO, un escenario tomado por nuevos personajes coprolálicos,desmedidos, sinvergüenzas, a los que vemos actuar sin el menor temor.

Es una ironía amarga: a mí, que me cuesta horrores salir en una sencilla foto por puro pudor, me toca verla desfachatez con la que otros destruyen lo nuestro

Cuando ves que se pierde todo, de nada sirve ser millonario o dormir el día entero esperando que el tiempo pase rápido. Eso es la tristeza absoluta. Eso es añorar un mundo de respeto que a veces parece no existir, pero que me niego a dejar de soñar porque sé que es real: yo lo vi en Vigo.

Allí comprobé que uno tiene padres biológicos, pero el camino,si tienes suerte, te regala «padres maestros» que no se olvidannunca más. GONZALO !!!

Parafraseando a Alterio, digo: ¡ La puta que vale lapena estar vivo !

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *